Las 50 películas de la década

por Mauricio González Lara

No sabemos si son las mejores o las más importantes, ni siquiera estamos ciertos de que sean nuestras favoritas, pero estas 50 películas mantuvieron viva nuestra fe en el cine.  

1. Mulholland Drive (David Lynch, 2001)

“Sé que soy un muy buen director, pero también sé que nunca realizaré algo tan bueno  como Mulholland Drive”.- Brian De Palma

El segundo movimiento del tríptico lyncheano sobre fugas psicogénicas -iniciado por Lost Highway en 1997, y cerrado brillantemente en 2007 por Inland Empire-, es nuestra película favorita de la década por tres motivos. Uno, pese a todos sus juegos estructurales, es una cinta de una extrema sencillez emotiva, tan universal como el sentido de desazón que implica el abandono y la traición amorosa. Dos, tras una serie de desencuentros con la crítica, redimensionó públicamente a Lynch como lo que es: uno de los grandes genios en la historia del cine. Tres, en una década en la que se especuló tanto sobre el agotamiento del séptimo arte, lo reveló como un medio donde aún existen miles de posibilidades por explorar. ¿Necesitas una cuarta razón? Contiene la secuencia lésbica más tierna de todos los tiempos.

2. Dogville (Lars Von Trier, 2003)

“Si Von Trier hubiera publicado el guión como obra de teatro, hubiera ganado sin problema el Pulitzer”.-   Quentin Tarantino.

Según cuenta la leyenda, Björk, estrella de Dancer in the Dark,  le escribió una carta a Nicole Kidman para advertirle que no trabajara con Von Trier en esta brechtiana pieza inicial de su “trilogía americana” porque, palabras más, palabras menos, la experiencia terminaría “marchitándole el alma”. Afortunadamente, Kidman no le hizo caso y protagonizó lo que quizá sea la obra más misántropa de Lars: imposible no sentir un extraño sentido de vindicación cuando Dios deja sentir su furia sobre las traicioneras y encajosas criaturitas de Dogville. Kidman ya no regresó para protagonizar Manderlay, la no menos lograda secuela.

3. Deseando amar (Wong Kar Wai, 2000).

“Una inspiración para Perdidos en Tokio”.- Sofia Coppola, directora.

Un hombre y una mujer, Chow y Su,  se hacen amigos. Con el transcurso de los días, tras intercambiar sonrisas y saludos, el azar les juega una mala broma: la esposa de él y el marido de ella son amantes. ¿Qué hacer? ¿Confrontarlos o pagarles con la misma moneda? El punto de partida de Deseando amar (In the mood for love) sería la anécdota ideal para un truculento drama o un delirante film noir, o una sabrosa combinación de los dos, pero la cinta de Wong Kar Wai es algo completamente distinto: un soberbio despliegue de contención basado en la lógica de que “amar es no conseguir”. La fotografía de Christopher Doyle es deslumbrante.

4. Magnolia (Paul Thomas Anderson, 1999 /2000)

“El trabajo de Paul Thomas Anderson es una de las pocas cosas que me gustan de Estados Unidos”.- Lars Von Trier

La primera década del siglo fue pródiga en películas cuyas estructuras narrativas se desdoblaban en múltiples subtramas con diversos personajes que confluían en puntos espacio-temporales que, si bien establecidos de una manera un tanto caprichosa, resultaban efectivos para alcanzar un efecto dramático unitario. De todas estas cintas, la más oceánica es Magnolia, cuyo relato plural se sostiene infatigable y monumental por más de tres horas. La cumbre poética: el coro unificador de Wise up, la canción de Aimee Mann que interpretan por turno todos los protagonistas de la cinta, incluido Tom Cruise en su papel de gurú del revanchismo sexual.     

5. The  Royal Tenenbaums (Wes Anderson, 2001)

“El espíritu de J.D. Salinger vive en Anderson”.- Village Voice, publicación neoyorquina. 

Las cintas de Wes Anderson son sobre inocencias perdidas: del Owen Wilson que se declara invencible en Bottle Rocket, al Adrien Brody que se lamenta  del niño que no salvó en Darjeeling Limited, sin olvidar la nostalgia de Bill Murray frente al pez tiburón de The Life aquatic, todas exploran la necesidad imperativa de recapturar la sinceridad de la infancia. Bajo esa lógica, nada más conmovedor que ver a un crepuscular Gene Hackman en gozosa pinta con sus nietos. La redención es posible, cómo no. Lo mejor de Anderson.

6. Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004). Con la excepción de Human Nature, todo lo que tocó Charlie Kaufman en estos años merecería estar en esta lista, incluida su opera prima como director, la subvalorada Sinécdoque, NY.  Nos inclinamos por esta cinta de Michel Gondry por una sencilla razón: es la película favorita de nuestras novias, pasadas y presentes.

7. Cartas desde Iwo Jima (2006). De todas las obras maestras dirigidas por Clint Eastwood, ésta es la más insólita: un homenaje al honor nipón que también funciona como una pertinente protesta contra el belicismo estadounidense. 

8.  24 Hour Party People (2002) De Joy Division a Happy Mondays, y de New Order al “rave”, Michael Winterbottom nos enseña que la historia musical de Manchester es, a fin de cuentas, buena parte de nuestra historia. “We’re here to stay!”

9.  Beau Travail (1999/2000) Libremente basada en Billy Budd, de Herman Melville, la obra maestra de Claire Denis es un tributo a la belleza plástica del cuerpo masculino. El baile final de Denis Lavant al ritmo de Rhythm of the night es toda una explosión de tristeza.

10. Héroe (2002) Zhang Yimou lleva al género Wuxia (espadas y artes marciales) a la espectacularidad sin límites, a la vez que lo dota de un muy inteligente subtexto de crítica política. Epica en todos los sentidos.

11. Perdidos en Tokio (2003). ¿Quién iba a pensar que Bill Murray y Scarlett Johansson se convertirían en una de las más memorables parejas amorosas del cine contemporáneo? Como bien apuntó Jorge Ayala Blanco en su momento, Murray derrocha aquí una simpatía no vista desde los lances de ingenio de Cary Grant.

12. Audición (2000).  Esta violenta fábula sobre la cosificación de la mujer es la película más tensa y controlada del prolífico Miike Takashi. Un clásico del horror.

13. Donnie Darko (2001). Angustia adolescente, teorías metafísicas, ciclos espacio-temporales, nostalgia ochentera y la que quizá sea la única buena actuación del recientemente fallecido Patrick Swayze.

14. Lilya 4 ever (2002). Desgarrador testimonio de la degradación social de Rusia, la fábrica de putas de Europa.  

15. Niños del hombre (2006) No es una cuestión de simpatía por lo mexicano: los demenciales planos secuencia logrados por Alfonso Cuarón son inolvidables. Punto.

16. Femme Fatale (2002). La película suma de Brian De Palma: un rompecabezas que, además de ser un desbocado ejercicio de estilo, sirve como un fascinante testimonio de sus obsesiones más misóginas.

17  La mala educación (2004). La mejor actuación de Gael García en la más oscura cinta de Almodóvar. ¿A poco Gael no se ve guapo vestido de mujer? Anda, ¡acéptalo!

18. High Fidelity (2000). El guiño de ojo cool sería hacer un top ten de las razones por las que está en la lista, pero no tenemos espacio. Ni modo John Cusack.

19. En el hoyo (2006). El plano aéreo del “segundo piso” que cierra la película es la toma más amorosa que alguien le haya hecho jamás a la ciudad de México.

20. Colateral (2004). Es un momento mágico que ocurre pasada la primera hora: el taxi donde viajan  Jamie Foxx y Tom Cruise se cruza con un coyote que se pasea señorialmente por las calles de Los Angeles. Vemos los ojos del coyote, vemos los ojos de Cruise, y sabemos que éste va a morir en absoluta soledad. Simplemente lo sabemos.

21. About a boy (2002). “Si cada hombre es una isla, ¡entonces yo soy Ibiza!”  

22. Déjame entrar (2008). Lo mejor es la inquietante presencia de Lina Leandersson, uno de los mejores vampiros de la historia. Lina sublima al sexo más allá de la edad, el género y la humanidad misma. De otro mundo.

23. Kill Bill 1 y 2 (2003 y 2004). Uno no sabe qué pensar hasta que “La novia” llega a Japón y comienza a sonar el tema de El avispón verde: intoxicación pop a la máxima potencia.

24. Oldboy (2003). Con un estilo que combinaba el virtuosismo histérico del mejor Brian De Palma con la gráfica visceralidad de Miike Takeshi, Chan Wook Park consiguió una de las más azotadas historias de venganza de las que se tenga memoria. “Cuando ríes, el mundo ríe contigo; cuando lloras, lloras solo”.

25. Battle Royale (2000). Si alguna vez han soñado con masacrar al elenco de RBD o Camaleones, entonces entenderán la inclusión de este prendido divertimento del ya finado Kinji Fukasaku.

26. Grizzly Man (2005). Miembros de Greenpeace, aléjense: este documental de Werner Herzog nos convence de que la naturaleza está llena de crueldad y depredación.

27. Antes que el diablo sepa que estás muerto (2007). Ethan Hawke, Philip Seymour Hoffman y una buenísima Marissa Tomei bajo la mano de un aún muy intenso Sidney Lumet. Una pieza de refinada relojería. 

28. La muerte del Sr. Lazarescu (2005). Lección: la única manera de conseguir atención médica rápida y eficiente en este mundo es pagando por ella.

29. Rubber Johnny (2005). Los cortometrajes de Chris Cunningham son claves para entender la concepción casi poshumana con la que vemos las posibilidades morfológicas de nuestros cuerpos. ¡Qué mejor ejemplo que Rubber Johnny!

30. Nueve reinas (2000). La película de “estafadores” de la década no vino de David Mamet ni de Steven Soderbergh, sino del argentino  Fabian Bielinsky, quien murió de manera prematura en 2006, tras filmar El aura.

31. Standard Operating Procedure (2008).

32. Minority Report (2002).

33. Match Point (2005).

34. Temporada de patos (2004).

35. We own the night (2007).

36. The Dark Knight (2008).

37. Ratatouille (2007).

38. La hora 25 (2002).

39. La Comunidad (2000).

40. Coraline (la versión en 3D de 2009).

41. Revolutionary Road (2008).

42. Kung-fusion (2004).

43. La pianista (2001).

44. Las estaciones de la vida (2003).

45. Vals con Bashir (2008).

46. Bully (2001).

47. A scanner darkly (2006).

48. No country for old men (2007).

49. Exterminio (2002).

50. The Host (la coreana de 2006).

**Esta lista forma parte del número especial de lo mejor de la década de la revista Deep, edición diciembre. Llega este fin a las tiendas. ¡A comprarlo! 

4 comentarios to “Las 50 películas de la década”

  1. Como en que lugar hubieras dejado “Memento” ?

  2. Mmmmmm,no sé si la hubiera puesto.En todo caso, The prestige e Insomnia y hasta Batman begins me gustan más de Nolan.Mementome agrada, pero ya más allá del gimmick no sé si se sostenga tanto. Pero, hey, puse The dark knight.

  3. Nadie tiene la verdad absoluta en esto de “la lista de los x mejores x” y menos en el cine, pero creo que, aunque repetiríamos directores, Punch Drun Love y Lady Vengeance son mejores que, digamos, Temporada de Patos (y también Inland Empire)… Es solo mi punto de vista.
    Otra cosa, siempre me han parecido mejores Blue Velvet (86) y Wild at Heart (‘90) que Mulholland Drive, entonces, ¿si estas NO SON nuestras películas favoritas de esas décadas, hace 20 años se hacía mejor cine?

  4. Quise decir que Inland Empire TAMBIÉN es mejor que temporada de Patos…

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